Parte de ellos...

día 75

Sentaditos en un coche, Lucía al volante y Diego de copiloto, lo cual le pone muy nervios, tal vez por eso fue tan borde al responder a la frase de Lucía.

-Te digo yo que al final vas a acabar enamordísimo de mí. No, espera, ya lo estás. Lo que pasa es que aun no lo sabes.

-Y yo te digo que nada más nacer te escurriste de las manos del médico.

Menos mal que Lucía es una romántica empedernida y demasiado optimista que no pudo evitar pensar: "Pero no a dicho que no".

9 comentarios:

  1. Me encantan tus absurdar historias, Sophi.
    Son mágicas, cómo vos.

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  2. Me encanta el optimismo sobretodo cuando tiene tanta gracia.

    Besos

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  3. me recuerda un poquito al optimismo que lleva siempre mi madre consigo misma. me encanta la gente tan romántica :)

    hace muchísimo que no me pasaba por aquí a leerte y firmarte. Estoy hasta arriba de exámenes y trabajos absurdos y ya echaba de menos textos tan bonitos.
    un besito de naranja confitada!

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  4. ajaj seguro que Lucía lo consigue:)

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  5. Claro que no ha dicho que no... ha buscado la manera de no confesar que sí.

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  6. jajaja, cuando era chiquita pensaba igual. Y esa clase de pensamientos me han hecho pasar tal males ratos luego!

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  7. jajajaja me recuerdan a mi mismo jajaj fantastica! me encanta la historia

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  8. jajajajajajaja me encanta!! Supongo que esas cosas las pensamos cuando estamos MUY pillados :)

    Felicidades por los seguidores (se que llego tarde)!!!!

    Besos desde Francia

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  9. a mí la gente que dice esas cosas me da ganas de decirle: ojalá que la que acabe enamoradísima seas tú y pase de ti, por tontita.


    (besodeesquimal)

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