Desde que vi
The Holiday estaba completamente obsesionada por encontrar mi
momento cuco. Cada vez que viajaba en metro o me cruzaba con la mirada de algún chico por la calle no podía evitar pensar "ahora, ahora, ahora...". Pero yo creo que estas cosas siempre han funcionado mejor cuando no se buscan. Y sinceramente aquella tarde no me lo esperaba, ni percaté en su presencia mientras rebuscaba entre el montón de vinilos de aquella tienda del centro. No me fijé en él y eso que le tenía ha escasos diez centímetros hasta que sacó de entre los demás vinilos
Maniobras en Japón. Me quedé mirando el disco con los ojos como platos, tal debió de ser mi cara de sorpresa que cuando levanté la vista el chico me estaba mirando con una sonrisa.
-Te lo puedes quedar si quieres.- dijo tendiéndome el disco.
No pude evitar sonreír como una tonta, ojalá que no se quede sólo aquí mi momento cuco.