Parte de ellos...

día 236

No lo pudieron evitar, se enamoraron como locos. Aunque no pegaran ni con cola, aunque ella fuese agua y él aceite. Eso les daba igual. Podía estar gritándose como energúmenos que bastaba con que María arrugara la nariz para que Ethan no pudiera evitar sonreír, y una sonrisa de Ethan era capaz de iluminar a un más los ojos verdes de María. Era su particular efecto dominó, que terminaba por reconciliarles. Y así, por una cosa tan tonta como una nariz arrugada se olvidaban de todo lo demás y se comían a besos.

12 comentarios:

  1. Precioso :) aunque lo es más si lo vives...

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  2. pena que no todo se pueda arreglar con arrugar la nariz, realmente sería genial.

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  3. He leído todas las entradas que me perdí y todas ellas me han enamorado, enserio:)
    Espero la siguiente impaciente ñ.ñ

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  4. Aunque sea un tópico, los polos opuestos se atraen :)

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  5. Has hech que me acuerde de la canción de Jessie J, me ha gustad muchito! ^_^

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